El martillo de las brujas


Poster película

“Y, si me hubiese equivocado en alguna ocasión, usted como ministro de Dios sabe muy bien que incluso los jueces somos instrumentos en las manos de Dios”, así afirma Boblig, abogado e inquisidor imperial, en su versión fílmica del año 1969, “Martillo de brujas”, en una conversación con el sacerdote católico Lautner, víctima de los procesos inquisitoriales en el norte de Moravia durante la década de 1670).


Los procesos inquisitoriales contra las brujas en el norte de Moravia, o “procesos de Boblig”, son el pretexto para la construcción literaria de la novela Kladivo na čarodějnice (1963), de Václav Kaplický, y su posterior adaptación cinematográfica de la mano del director Otakar Vávra, con un título homónimo.

    Como territorio sujeto a la debastación de la Guerra de los Treinta Años y a su posterior reconquista, Moravia sufre la Contrarreforma católica, durante y después del conflicto bélico, a pesar de haberse mantenido en la retaguardia de la rebelión, la población recibe un tratamiento propio del colonialismo: el emperador y su brazo ideológico, los jesuitas, están dispuestos a construir un estado moderno, sometiendo a los individuos a un estado continuo de terror, con la excusa de la pureza religiosa de por medio; los protestantes siempre fueron grupos desestabilizadores y reductores del poder real y víctimas propicias de una iglesia que había sido barrida como balanza entre naciones y convercida en brazo de hierro para los nacientes estados modernos.

Y hay algunos aspectos a destacar, fundamentales, para comprender estos juicios sumarísimos:

1.- previo al fundamentalismo del s. XVII, nos encontramos con dos siglos que consiguen minar el ya añejo orden feudal, animados por la extensión del comercio internacional, las invasiones mongolas, la gravedad de la peste, entre otros factores. El mundo medieval se agota, dando lugar a un proto-capitalismo. La influencia de librepensadores es cada vez más alta, atacando la hegemonía ideología de la Iglesia, lo que desemboca en el desarrollo de diversas sectas protestantes, también en los países checos.

2.- por otro lado, la construcción de la modernidad no sólo se basa en la ampliación la libetad individual y el uso cada vez más frecuente del método científico, si no en la destrucción del mundo rural, refractario a sujetarse a los nuevos señores. Hay que recordar que campesinos y mujeres habían conquistado parte de su libertad al poder nobiliario, en los siglos anteriores, siendo una de los apoyos básicos de los reyes de la época.

3.- las mujeres habían dado muestras de sus ansias de romper con las cadenas del patriarcado al ser una fuerza laboral independiente de sus pares varones y uno de los focos de la ira eclesial, que siempre tuvo una obsesión enfermiza en lo que respecta a la sexualidad femenina.

        No nos sea extrañe, pues, ver al inquisidor Boblig actuando en el norte de Moravia, siendo el principal ejecutor de mujeres (y a veces hombres) inocentes, acusadas de brujería por la presión de las torturas y enviadas a la hoguera sin misericordia, motivado por envidias, ansias de poder y dinero. Pero vayamos por partes…

       Todo empieza a raíz de la denuncia del cura jesuita Arnold Engel, quien denuncia ante el emperador las burlas públicos de los protestantes hacia los católicos. Escribe un memorándum relatando “el floreciente arte de la brujería y del demonio”.

      Las cifras son simplemente aterradoras: en 1622 en Jeseník, en el primer proceso, 4 mujeres fueron ejecutadas. Entre 1636 y 1648 se produjo la primera gran caza y no se sabe a ciencia cierta cuántas víctimas hubo como consecuencia. En 1651, 86 personas ejecutadas. En total, 250 víctimas para este primer período.

(Continuará…)

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2 thoughts on “El martillo de las brujas

  1. Very interesting your article. I think that modern society can not be understood without studying religion. Religion has always been present in any society. Many things that occur today can be explained by religious aspects that occurred in antiquity. In Spain we have Catholicism, but it is patriarchal, bad and classic.

    1. Thank you for your comment, my friend. I think that in this case the religion was an excuse to condemn people -mainly women-, not possible in another way. Again, brutality, greed and ignorance were allies to beat down the poor’ dignity.

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